San Nicolás, o como se le conoce mejor en Occidente, Santa Claus, era un licio nativo, miembro de una antigua civilización del sur de Asia Menor. Nació en la famosa ciudad licia de Patara, y desempeñó el cargo de obispo de Myra, obispo de milagros, en el siglo IV. San Nicolás es el santo patrón de los niños, comerciantes y marineros. Uno de sus milagros más reconocido fue el de salvar a tres niñas de ser obligadas a prostituirse, dando en secreto oro, para que su padre lo usara como dote, a través de la ventana de su casa.